Hitchcock juega a los espías en la I Guerra mundial.
El gran Alfred Hitchcock ha dejado para la historia thrillers inolvidables y de gran calidad como: Rebecca (1940), Sospecha (1941), La Sombra de una duda (1943), La soga (1948), Extraños en un tren (1951), Crimen Perfecto, La ventana indiscreta (ambas de 1954), Psicosis (1959), Los pájaros (1963) o Frenesí (1972); pero antes de todo esto, el genio tuvo que forjarse con producciones no tan famosas, ni, todo hay que decirlo, tan buenas como las mencionadas. El agente secreto es un buen ejemplo de ello.
