sábado, 17 de marzo de 2012

Malditos bastardos (2009) - Quentin Tarantino

Un envoltorio con producción judía relleno de genialidad.

Otra película más sobre nazis, dirán. Sí y no. Sí por el envoltorio, que ya resulta hasta cansino, y no por el relleno, pues Tarantino recupera en parte sus dotes geniales para el cine y le da su inconfundible sello personal al filme.

Quentin Tarantino.
"Malditos bastardos" es, pues, una obra producida por judíos (con los hermanos Weinstein a la cabeza), lo cual marca mucho la idea general del filme, pues ya sabemos que en Hollywood la senda de una película la marca el productor y no el director, al contrario de lo que sucede en Europa. Así pues, es hasta cierto punto lógico el tufillo projudío de ésta y del 90 por ciento de las producciones cinematográficas de Estados Unidos. Que ojo, es evidente que el pueblo hebreo sufrió muchísimo durante el nazismo, pero no se sabe si es necesario que te lo repitan 200.000 veces y siempre bajo la misma lupa de que los nazis eran los malos, muy malos, los judíos las víctimas inocentísimas, y los aliados los liberadores que a pesar de portar fusiles llevaban la paz. Bueno, realmente si lo piensas mejor sí que tiene sentido este bombardeo, pues la historia la escriben los que ganan y el cine es un buen método de manipulación, que se lo digan si no a Goebbels. Mientras, algunos seguimos esperando que Hollywood financie alguna película, aunque sólo sea una, sobre el "casigenocidio" que los israelíes están perpetrando en Gaza y otras zonas contra el pueblo palestino.


Pero centrémonos ya en "Malditos bastardos" en sí. En ella se nota mucho la mano de un gran Tarantino que vuelve a encontrarse consigo mismo tras castigarnos con la nefasta "Death proof". Aquí encontramos entretenimiento a raudales, con diálogos descarados e irreverentes; y sangre y violencia explícita a raudales (eso sí, nada de sexo ni desnudos, ¿o es necesario recordar que estamos ante una producción judía?). Todo esto apoyado con buenas interpretaciones, algunas colosales (Christoph Waltz como el detective de las SS Hans Landa, Diane Kruger dando vida a una diva del cine alemán que se pasa al bando aliado o el siempre eficiente Daniel Brühl representando a un joven héroe de guerra nazi trastornado, son buenos ejemplos de ello), y con una dirección magnífica en algunas secuencias (espectaculares escenas de tiroteos y travellings)
Julie Dreyfus, Sylvester Groth (Goebbels), Brühl y Melanie Laurent.


La idea de Quentin se vuelve alocada en ocasiones, como nos tenía bien acostumbrados, pero sin llegar a fatigar, con guiños constantes al mundo del cómic y al cine clásico, siendo éste un tema que gusta mucho a este director, al igual que a todo cinéfilo que se precie. Y es que la caja de la originalidad parece no agotarse nunca en la mente de Tarantino.


Así pues, en definitiva, "Malditos bastardos" es una película entretenida, vistosa, trabajada, y en ocasiones descarada, que en general gustará a todo el mundo, pero en especial a los judíos, haciendo mención aparte al "cachondo" desenlace que da un portazo en las narices a la historia (sólo les adelanto que algo pasa con Adolf Hitler). Y es que Quentin Tarantino vuelve a demostrar, esta vez con acierto, que parece no tener límites en su capacidad imaginativa y morbosa.

2 comentarios:

Manuel Martín Soria dijo...

Enorme Inglorious Bastards y un genio Tarantino. He conocido tu blog a través de tus comentarios en mi blog de temas míticos del rock.
Mi más sincera enhorabuena, tienes un seguidor más :)

http://www.temasmiticosdelrock.com/

Jesús dijo...

Bienvenido a este humilde blog, que esperamos sea de tu agrado. Si algún día te animas puedes colaborar en el blog Elproyectordeconciencias(la forma de hacerlo la tienes en la sección de contacto). Y seguiremos atentos nosotros también a esos grandes temas del rock de tu sitio web.