Vittorio de Sica nació en 1901 en la localidad italiana de Sora en la región del Lacio. Pasó su infancia en Nápoles pero pronto en 1912 se trasladaría a Roma con su familia. Pese a comenzar a estudiar contabilidad pronto se interesó por el mundo del espectáculo, en especial por el teatro. En 1922 le contratan como figurante en la compañía teatral Tatiana Pavlova. Poco a poco fue siendo reconocido como uno de los actores más populares. En 1926 comienza a hacer cine como actor en La bellezza del mondo de Mario Almirante. Sus mayores éxitos como actor los cosechó en los años treinta. Se sentía muy cómodo en las comedias sentimentales que le permitían manifestar plenamente su simpatía. Le dirigieron numerosos directores (Negroni, Bragaglia, Righelli, Mattoli, Malasomma, Mastroncinque, Genina, Gallone, Matarazzo, Cottafavi para la admirable I nostri sogni , 1943), pero sobre todo Amleto Palermi que le dio sus mejores papeles: La vechia signora (1932), La segretaria per tutti (1933)- Nápoles de otros tiempos (Napoli d'altri tempi, 1938); Partir (Partire, id.) Le due madri (id.); Napoli che non muore (1939); La peccatrice (1940). Pese a este incuestionable éxito como actor a Vittorio siempre le gustó el otro lado de la cámara, y en 1939 rodó su primera película, llamada Rosas escarlatas. Entonces comenzó un período de madurez progresiva (Magdalena, cero en conducta [Maddalena zero in condotta], 1940; Nacida en viernes [Teresa Venerdi], 1941; Recuerdo de amor [Un garibaldino al convento], 1942) que le condujo a realizar su primera película importante, I bambini ci guardano en 1944, es decir, en plena guerra. Esta película significó, por un lado el punto de partida de una de las colaboraciones más fecundas entre un director y un guionista, Cesare Zavattini , y por otro anunciaba claramente el movimiento neorrealista .
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viernes, 27 de enero de 2012
Vittorio de Sica: el gran desconocido del Neorrealismo italiano
Vittorio de Sica nació en 1901 en la localidad italiana de Sora en la región del Lacio. Pasó su infancia en Nápoles pero pronto en 1912 se trasladaría a Roma con su familia. Pese a comenzar a estudiar contabilidad pronto se interesó por el mundo del espectáculo, en especial por el teatro. En 1922 le contratan como figurante en la compañía teatral Tatiana Pavlova. Poco a poco fue siendo reconocido como uno de los actores más populares. En 1926 comienza a hacer cine como actor en La bellezza del mondo de Mario Almirante. Sus mayores éxitos como actor los cosechó en los años treinta. Se sentía muy cómodo en las comedias sentimentales que le permitían manifestar plenamente su simpatía. Le dirigieron numerosos directores (Negroni, Bragaglia, Righelli, Mattoli, Malasomma, Mastroncinque, Genina, Gallone, Matarazzo, Cottafavi para la admirable I nostri sogni , 1943), pero sobre todo Amleto Palermi que le dio sus mejores papeles: La vechia signora (1932), La segretaria per tutti (1933)- Nápoles de otros tiempos (Napoli d'altri tempi, 1938); Partir (Partire, id.) Le due madri (id.); Napoli che non muore (1939); La peccatrice (1940). Pese a este incuestionable éxito como actor a Vittorio siempre le gustó el otro lado de la cámara, y en 1939 rodó su primera película, llamada Rosas escarlatas. Entonces comenzó un período de madurez progresiva (Magdalena, cero en conducta [Maddalena zero in condotta], 1940; Nacida en viernes [Teresa Venerdi], 1941; Recuerdo de amor [Un garibaldino al convento], 1942) que le condujo a realizar su primera película importante, I bambini ci guardano en 1944, es decir, en plena guerra. Esta película significó, por un lado el punto de partida de una de las colaboraciones más fecundas entre un director y un guionista, Cesare Zavattini , y por otro anunciaba claramente el movimiento neorrealista . viernes, 20 de enero de 2012
Ladrón de bicicletas (1948) - Vittorio de Sica
Desgarradora, bella, dura y extrañamente tierna
Vaya sorpresa me he llevado al visionar esta película de Vittorio de Sica. Neorrealismo cien por cien, sin la necesidad del uso de violencia explícita que realiza el "amigo" Rossellini. Una historia tan simple, tan sencilla, nunca fue tan maravillosa. Además el ritmo es totalmente bien calculado, sin duda, una pequeña joya para la vida.
Vaya sorpresa me he llevado al visionar esta película de Vittorio de Sica. Neorrealismo cien por cien, sin la necesidad del uso de violencia explícita que realiza el "amigo" Rossellini. Una historia tan simple, tan sencilla, nunca fue tan maravillosa. Además el ritmo es totalmente bien calculado, sin duda, una pequeña joya para la vida.
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