75 minutos de preciosa animación y una conclusión que no deberiamos olvidar
Tras pasar la escasa hora y cuarto que dura esta película y disfrutar el
buen sabor de boca que te deja, te das cuenta que prácticamente todo lo
que la rodea esta ahí por dos motivos: 1. El hacerte disfrutar de una
preciosa animación tradicional con un estilo tan minimista como cuidado
y 2. Una moraleja sobre cómo a veces se nos escapa lo que realmente es
importante en la vida.
